En la parte alta del tercer episodio, Samar Leyva conectó un batazo hacia el jardín izquierdo que se convirtió en imparable. Poco después, Herlis Rodríguez respondió con un palazo profundo que permitió a Leyva lanzarse de cabeza hacia el plato y poner el 1-0 para Puebla.
Los Pericos encontraron la puerta del infierno. Pero no se conformaron.
Sergio Alcántara conectó otro roletazo hacia el jardín central y Rodríguez llegó al pentágono con la segunda carrera. En apenas unos cuantos turnos, la visita había convertido el silencio inicial en una pesadilla para los escarlatas.
Ricardo Pinto consiguió retirar a Cristhian Adames por la vía del ponche y terminó con el episodio, pero el daño estaba hecho.
El México tenía que remontar dos carreras y enfrente tenía a Pericos cada vez más cómodos.
El infierno comenzó a enfriarse. La cuarta entrada fue otro aviso de que algo extraño estaba sucediendo en el Harp Helú.
Pinto otorgó una base por bolas a José Rondón y, poco después, fue retirado de la lomita tras enfrentar a quince bateadores y permitir que Puebla mantuviera la ventaja de dos carreras. Nick Vespi entró al relevo con la misión de contener a los visitantes.
Los Diablos, en cambio, no encontraban el batazo que pudiera cambiar la historia.
Robinson Canó fue retirado en territorio de foul, John Singleton elevó al jardín derecho y Carlos Sepúlveda también fue víctima de un elevado. Tres outs consecutivos que hicieron crecer la desesperación en la casa escarlata.
Y mientras los Diablos buscaban una salida, Puebla cerraba las puertas.
La tercera carrera fue un golpe mortal. En la quinta entrada llegó el impacto que comenzó a sentenciar la noche.
Lorenzo Cedrola consiguió embasarse con toque de bola y avanzó posteriormente. Samar Leyva ejecutó otro toque de sacrificio y Cedrola llegó a segunda. Después, Herlis Rodríguez se ponchó, pero el corredor avanzó a tercera.
Y entonces llegó el error que los Pericos estaban esperando. Un wild pitch de Francisco Mejía permitió que Cedrola llegara a la almohadilla y anotara la tercera carrera de Puebla. El marcador se colocó 3-0 y la sensación de tragedia comenzó a apoderarse del estadio. Los Diablos necesitaban una reacción inmediata. No llegó.
En el sexto episodio, Francisco Barreto conectó doblete, pero Antonio Santos frenó la amenaza con un ponche. En el séptimo, los Diablos volvieron a acercarse con corredores en las esquinas, pero Tito Valenzuela se ponchó y dejaron escapar la oportunidad.
El México llegó al octavo con apenas tres outs de vida. Gamboa, Carlos Pérez y Franklin Barreto fueron retirados, dejando al bicampeón al borde de la eliminación.
En la novena, Puebla cerró la puerta. José Rondón y Henry Ramos se poncharon, mientras Cristhian Adames fue atrapado en segunda. Después, Samar Leyva retiró a Carlos Pérez y a Robinson Canó.
El último out llegó con Jon Singleton, cuyo elevado terminó en el guante de Leyva. Out 27. Se acabó el juego.
Ganó Pericos y exorcizó a los Diablos en su propio infierno; echó al bicampeón de la Liga Mexicana de Beisbol.



