50 años de trayectoria RAFAEL GIL CAFUENTES #Rafaelillo

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📷 Victor Penilla Fotografía

Rafael Gil “Rafaelillo” Matador de toros. Nació en Tijuana, Baja California, el 16 de septiembre de 1950.

Rafael en sus principios y muy pequeño a los once años salió de la casa y en una odisea de un mes se fue a la Ciudad de México de aventones.

Se escapó de la casa, poniéndose a trabajar de todo, Vendió chicles y dormía en las calles tapándose con periódico.

El papá, la mamá y el abuelo paterno, eran gitanos, por lo cual hereda el duende y la magia, al correr por sus venas la gitanería.

En 1969 se le lanzó de espontáneo a Joselito Huerta en la Monumental de Monterrey, con tal acierto que su propio apoderado lo fue a sacar de la cárcel y todavía le regaló tenis, porque a los suyos les metía cartones tapándole los agujeros.
Debutó en 1969 en Querétaro y se presentó en la México con José Antonio Gaona y Luis Procuna, los tres toreros de dinastía; uno nieto del Califa de León, Rodolfo, y otro del Berrendito de San Juan, Luis.

Ocho novilladas las toreó de manera consecutiva con grandes triunfos.

El cierre de esa temporada fue un mano a mano con Mariano Ramos, con seis novillos de Chucho Cabrera, con un lleno impresionante en el Embudo de insurgentes.

Su alternativa la tomó el 25 de diciembre de 1971, en San Luis Potosí, teniendo de padrino a Manolo Martínez, de testigo a Francisco Rivera “Paquirri”, con toros de San Martín y el toro de nombre Caltengeño; dos trofeos y salida en hombros fue el resultado.

En un año se convirtió en matador y decidió marcharse a España sin conocer a nadie, con un boleto de ida que le regaló “Chabola”, posteriormente, apoderado en México de Capea y cien dólares en el bolsillo. La primera vez que toreó formalmente, tuvo una tarde importante, cortando una oreja, lo cual le permitió salirse de una paupérrima pensión, donde ya debía varias rentas, cambiándose a un mejor lugar.

El 18 de julio de 1974 confirmó su alternativa en la Plaza de las Ventas de Madrid con Raúl Sánchez de padrino y de testigo Julio Vega “El Marismeño”, cortando una oreja que le valió para 23 corridas en diferentes plazas de España.