Jaime Adrián, a puerta cerrada

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El diestro Jaime Adrián toreó y mató a puerta cerrada en Atizapán, un astado de la reconocida ganadería de La Guadalupana, propiedad de Juan Flores Chávez.

El torero aprovechó las buenas embestidas del burel. Al término, apuntó: ‘Me sentí bien. Lo que se cría en La Guadalupana sale muy bueno’.

Foto: Maestro de la lente Edmundo Toca.