El mano a mano que puso el punto final a la temporada de novilladas en la plaza de toros Arroyo en la Ciudad de México, fue para Sebastián Ibelles, luego de haber cortado dos orejas a un estupendo astado de la ganadería de la casa Arroyo (premiado con arrastre lento), mismo que fue el segundo del lote del mexiquense, quien en primer término enfrentó un ejemplar de José María Arturo Huerta.
Sebastián Ibelles cuajó dos faenas serias y con dimensión. A su primero, de José María Arturo Huerta, lo recibió con mecidas verónicas. Cuando tomó la muleta supo que el astado no iba a regalarle nada, así que tuvo que apostarle fuerte, hasta conseguir muletazos de trazo largo. Redondeó una labor de peso que malogró con el acero para dejar escapar dos orejas.
Su segundo, llamado “Anfitrión” de la dehesa de José Arroyo Loyo, cantó su calidad desde que salió de toriles y Sebastián lo aprovechó de inmediato. Al emplearse con la muleta, lo sometió con doblones, luego, logró tandas templadas y abundantes en número, clase y sentimiento. Terminó de entera para ser premiado con dos orejas, que el público (que agotó las localidades) exigió al juez de plaza que le otorgara al joven mexiquense.
Su alternante, Cristian Antar tuvo balance de oreja (Huichapan) y palmas tras aviso (La Venta de Romero). Abrió plaza el rejoneador Marco Bastida con los Forcados Mexicanos, ante un buen ejemplar de Palma del Río. Caballista y forcados fueron ovacionados.



